Contexto
La contaminación por PFAS en un emplazamiento de Francia pone de relieve los crecientes retos normativos y operativos a los que se enfrentan las empresas de suministro de agua en toda Europa. A partir de 2023, los análisis rutinarios detectaron PFAS en las fuentes de agua potable, con concentraciones que superaban el límite reglamentario de 0,1 µg/L y alcanzaban niveles de entre 0,4 y 0,6 µg/L. En abril de 2025 se introdujeron restricciones de consumo para los colectivos vulnerables, entre ellos las mujeres embarazadas y los lactantes.
La contaminación se debió principalmente al uso histórico de espumas contra incendios en un aeropuerto cercano, lo que afectó a unos 11 municipios y a hasta 60 000 residentes. Se cerraron las fuentes más contaminadas, y las estrategias de dilución por sí solas resultaron insuficientes para restablecer el cumplimiento de la normativa.
Reto
La situación planteaba un reto considerable, ya que las concentraciones de PFAS superaban los límites reglamentarios y existía una necesidad urgente de restablecer el suministro de agua potable a las comunidades afectadas. Dado que las estrategias de dilución resultaron ineficaces, se requería una solución de tratamiento rápida y escalable. Era imprescindible gestionar cuidadosamente la manipulación y la eliminación del carbón usado contaminado con PFAS para mitigar el riesgo de impactos ambientales secundarios.
Solución
Como parte de una respuesta de emergencia, se instalaron sistemas de filtración móviles CleanFlo® para tratar las fuentes de agua contaminadas. La instalación incluía seis filtros, entre los que se encontraban tres unidades de filtración móviles AquaSorber® 22-100 precargadas con carbón activado granular (GAC) Puragen FiltraPure®, diseñadas específicamente para la eliminación eficaz de los PFAS.
Puragen apoyó el proyecto mediante el suministro de carbón activado granular (GAC) reaglomerado de alto rendimiento y un enfoque de ciclo de vida totalmente integrado, que incluía la sustitución del carbón, la logística, la manipulación y la destrucción responsable del carbón usado contaminado con PFAS. El enfoque «Buscar, Capturar, Destruir» de Puragen garantiza que los PFAS no solo se eliminen del agua, sino que se destruyan por completo durante el proceso de reactivación del carbón agotado, lo que elimina el riesgo de que vuelvan a liberarse.
Factor clave para el éxito
- Despliegue rápido de sistemas de filtración móviles
- Carbón activo de alto rendimiento diseñado específicamente para la eliminación de PFAS
- Supervisión continua del rendimiento y sustitución programada del carbón
- Gestión integrada del ciclo de vida del carbono (manipulación, transporte y destrucción)
- Solución escalable y adaptable a múltiples emplazamientos afectados
Resultados
Tras la puesta en marcha, se logró reducir las concentraciones de PFAS por debajo de los límites reglamentarios, lo que permitió levantar las restricciones sobre el agua potable a finales de 2025. Se restableció un suministro fiable y continuo de agua potable segura para las comunidades afectadas. El rendimiento sostenido del sistema de tratamiento se garantiza mediante la sustitución periódica del carbón, con la entrega de nuevos filtros cada cuatro meses.
Este enfoque también contribuye a reducir el impacto medioambiental al combinar la eliminación eficaz de los PFAS con su destrucción responsable y la reactivación del carbono, lo que minimiza la dependencia de los vertederos o la incineración y reduce las emisiones totales a lo largo del ciclo de vida.